• América Latina posee un rol estratégico al encabezar la producción global de cobre y ubicarse en segundo lugar en litio y mineral de hierro, recursos clave para la transición energética, la urbanización y la infraestructura digital.
• Los principales riesgos y oportunidades del sector en 2026 han ido evolucionando en un contexto marcado por mayor complejidad operativa, aumento de costos y un capital más selectivo.
América Latina puede consolidarse como proveedor clave de minerales críticos, según Paul Mitchell, Líder Global de Minería y Metales de EY, quien destacó que la demanda crecerá hacia 2040, especialmente en litio (293,6%), seguido de níquel (75%) y cobre (32,3%).
“Todo coincide en que la demanda de cobre va a subir, por lo que necesitamos construir más minas. La rentabilidad seguirá aumentando a medida que se comprenda que cerrar la brecha de suministro es el verdadero problema crítico. Latinoamérica puede ayudar a cerrar esta brecha y convertirse en un proveedor estratégico si acelera permisos, impulsa inversión e innovación, y fortalece su credibilidad con estándares ESG. La unidad regional será clave para consolidar su liderazgo y para ello, todos necesitan no solo verse, sino ser más atractivos”, indica Paul Mitchell, Líder Global de Minería y Metales de EY Global.
El especialista explicó que la producción de minerales críticos es clave para la transición energética, la urbanización y el desarrollo de infraestructura digital. En este ámbito, Latinoamérica destaca a nivel mundial, liderando la producción de cobre y ocupando el segundo lugar en litio y mineral de hierro. La innovación es fundamental para el sector, un buen ejemplo es la automatización, que contribuye tanto a la reducción de costos como al fortalecimiento de la colaboración entre equipos. La inversión en inteligencia artificial también continuará expandiéndose.
“La innovación y digitalización, en particular de la IA, juegan un papel fundamental en el sector y tendrán un impacto cada vez mayor en la cadena de suministro de cara al 2030. Las minas subterráneas serán más profundas, por lo que serán más complejas; y es válido que, ante ello, las empresas incrementen la asignación de su presupuesto en innovación y nuevas tecnologías”, indica Paul Mitchell, Líder Global de Minería y Metales de EY Global.
Finalmente, el especialista no dejó de mencionar cómo los principales riesgos y oportunidades del sector en 2026 ―identificados en el estudio global “Top 10 Business Risks and Opportunities” de EY― han ido evolucionando, en un contexto marcado por el incremento de costos, mayor complejidad operativa y un capital cada vez más selectivo, en la medida en que sectores como la energía y la defensa intensifican la competencia por financiamiento.





