La jueza continúa con sus argumentos para respaldar la credibilidad de las pruebas y los testigos
A dos horas y media de haber iniciado la audiencia, la jueza Sandra Heredia continúa con la lectura de un fallo que, hasta ahora, avala la credibilidad de todas las pruebas y los testigos contra el expresidente Álvaro Uribe. Ha reconocido la validez de dos pruebas clave de 2018: unas interceptaciones telefónicas que la Corte Suprema le realizó por error al exmandatario, y las grabaciones con un reloj espía que hizo el testigo Juan Guillermo Monsalve cuando el entonces abogado de Uribe, Diego Cadena, lo visitó en la cárcel.
La jueza ha destacado en varias ocasiones las actuaciones de Monsalve, el paramilitar que acusó a Uribe de vínculos con el paramilitarismo y que luego grabó las presuntas presiones que sufrió por parte del abogado del expresidente. “Tuvo el valor civil, no solo de sostener su discurso, sino de documentarlo”, explicó. “No hay evidencia de animadversión contra el acusado”, enfatizó.
Heredia ha recordado el contexto de hostilidad que ha enfrentado Monsalve por sus declaraciones, tanto dentro de la cárcel en la que estaba recluido como fuera. “Esa necesidad de resguardar su versión conllevó a que tuviera mecanismos poco convencionales, como vulnerar seguridad del penal con un reloj espía”, dijo. Para la jueza, Monsalve “no fue el más elocuente” en sus intervenciones y pareció “tímido”, pero eso es comprensible por su contexto: “No es gratuito, en la medida que se enfrenta a consanguíneos”.


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